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Cómo convertirte en cineasta hoy mismo

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Kevin Smith, el director de Clerks, entre otras películas interesantes, recibió una vez el siguiente consejo: “no digas que quieres ser cineasta, solo sé uno”. 

Hoy, más que nunca, nada te impide ser cineasta si quieres serlo. ¡Y ni siquiera tienes que gastar dinero en absoluto! 

Para hacer una película, básicamente necesitas 3 cosas: una idea, un dispositivo de captura (para imagen y sonido) y una forma de editar tu material. Podemos hablar de cada uno de esos elementos y expandirnos infinitamente en todo lo que implica cada una de esas categorías y de eso se trata este canal, pero en este video, solo nos enfocaremos en esos 3 elementos básicos para que puedas convertirte en cineasta hoy mismo.

La idea:

Una película es una historia contada a través de imágenes en movimiento. Entonces, antes que nada, necesitas una historia que contar. Esta idea puede estar inspirada en otras películas que has visto, o algo que leíste o viste en la televisión, o una experiencia personal en tu vida, o algo que surgió en tu cabeza por tu imaginación o un sueño. Si quieres algunos consejos sobre cómo inventar historias para una película, mira este video primero. 

Al final tienes una historia que quieres convertir en una película, no importa cuánto dure.

Entonces, ahora que tienes tu idea, la has convertido en una historia para contar y escribiste algún tipo de guión (mira el video sobre cómo escribir un guión), ahora necesitas convertir esas palabras escritas en imágenes en movimiento.

Tal vez convenzas a algunos de tus amigos para que se sumen a tu idea o tal vez tu historia sea un documental en el que sigues a personas reales o eventos reales, o incluso podría ser una especie de película experimental sin actores y sin diálogos, solo imágenes, música y tal vez una voz en off, como una especie de poema audiovisual. Lo siguiente que necesitas es una forma de crear esas imágenes en movimiento.

Básicamente, hay dos formas de lograrlo. Una es tomar esas imágenes con una cámara y otra es crear esas imágenes digitalmente con una computadora, como una película de animación.

Supongamos que no estás haciendo una película animada y necesitas una cámara para capturar tus imágenes. Quizás pienses que necesitas una  super cámara de cine  que cuesta un montón de dinero y parece una gran escopeta como la que has visto en algunos videos, pero la realidad es que tu propio teléfono inteligente puede producir imágenes lo suficientemente buenas para hacer una película con él. Incluso si no tienes un teléfono inteligente propio, es probable que alguien en tu familia o de tu círculo de amigos tenga uno y esté dispuesto a prestártelo para hacer tu película.

El iPhone, por ejemplo, ha evolucionado tanto en los últimos años, que puede crear imágenes asombrosas que incluso pueden compararse con las cámaras de cine dedicadas que cuestan enormes cantidades de dinero. Si no me crees, mira este video promocional para el iPhone 12, o algunos de los videos comparativos que se hay en YouTube. Pero ni siquiera tiene que ser un nuevo iPhone 12 de última generación. Hay largometrajes enteros hechos con el iPhone 5 o con algunos otros teléfonos Android. Solo necesitas conocer algunos consejos básicos para convertir tu teléfono inteligente en un estudio de cine completo.

El primer consejo es que necesitas saber cómo sostener tu teléfono. La parte más importante es acostumbrarse a rotar el teléfono en modo vertical y no como la mayoría de la gente lo usa en modo de retrato. También necesitas agarrarlo firmemente y apuntar a una cosa a la vez y no moverla alrededor de diferentes cosas al mismo tiempo. Simplemente concéntrate en tu sujeto principal, presiona grabar sin agitar el teléfono y luego detén la grabación una vez que la acción haya terminado. Luego comienza con una nueva toma.

También debes asegurarte de tener suficiente luz en tu escena. 

Dado que en esta etapa estamos trabajando con lo que tenemos a mano y no estamos invirtiendo en equipos adicionales como luces, asegúrate de que tu sujeto esté bien iluminado, ya sea por la luz del día proveniente de una ventana grande si estás filmando adentro, o con suficiente luz solar si grabas al aire libre. Es mejor si no grabas en un día soleado. Esto puede crear una iluminación intensa y desagradable sobre el sujeto, por lo que es mejor grabar en un día nublado. Las nubes funcionarán como un difusor natural que suaviza la luz que incide sobre el sujeto.

También debes controlar manualmente la configuración de la cámara de tu teléfono, como el enfoque y la exposición.

Al presionar la pantalla un par de segundos sobre el sujeto que estás grabando, puedes bloquear el enfoque y la exposición en ese sujeto durante la duración de esa toma. Y cada vez que presionas detener y quieres grabar una nueva toma, puedes restablecer el enfoque y la exposición.

¡No te olvides del sonido! Una película está hecha de imágenes, pero también de sonido. Y te tengo un par de consejos para obtener un sonido decente con un presupuesto 0.

Puede ser que su película no tenga sonido directo grabado desde el set o no tenga diálogos, solo sonidos atmosféricos o simplemente música. En este caso, no necesitas preocuparte por grabar el sonido al mismo tiempo que grabas la imagen, pero si lo haces, esto es lo que puedes hacer con lo que tienes a mano:

Cuando estés grabando un diálogo, acércate lo más posible al sujeto, para que el micrófono de la cámara capture el mejor audio posible. Por lo tanto, es posible que quieras grabar primeros planos cuando filmes escenas de diálogo y usar ese mismo audio en la edición cuando cortes a otros planos.

Otra opción que necesita más trabajo en la postproducción es usar un segundo teléfono que puedes esconder debajo de la ropa de tu actor y usar la aplicación de grabación de voz o cualquier aplicación de grabación gratuita para grabar el audio independiente de la imagen. 

Más tarde, necesitarás sincronizar este audio con la imagen de tu teléfono principal, por lo que un consejo es grabar una claqueta que tanto tu teléfono grabando la imagen como el teléfono que graba el audio capturarán. Esta claqueta es lo que normalmente vemos en las grandes películas, ¡pero también puedes ser simplemente tú o alguien más aplaudiendo!

Si no puedes esconder ese otro teléfono en la ropa de tu actor, simplemente puedes conectar el teléfono a algún tipo de palo (un palo de selfie, por ejemplo) y hacer que una segunda persona lo sostenga lo más cerca posible de tu sujeto y grabar el sonido de esa manera. Recuerda aplaudir siempre en cada toma, para que luego puedas sincronizar en la postproducción. 

Finalmente, una vez que tengas todas tus imágenes y sonidos grabados, tienes que editarlos.

Podemos hacer un tutorial completo y cursos enteros sobre edición, pero solo para ilustrar que puedes comenzar a hacer películas de inmediato, puedes usar una aplicación como iMovie, gratuita en el iPhone o Kinemaster en Android, que también tiene una versión gratuita y cargar tu material, sonido, música y otros elementos para juntarlo todo y crear tu obra maestra. 

Puedes bajar nuestra guía gratuita para la realización de películas con teléfonos inteligentes, en la que detallamos un poco más el uso de estas aplicaciones y así como equipos para cuando estés listo a avanzar al próximo nivel. 

Pero ahí lo ves, tienes todo lo que necesitas a tu alcance para empezar a crear películas y convertirte en cineasta hoy mismo.

No olvides de bajar tu guía en el link de abajo.

¡Sal y haz algunas películas y envíanoslas! ¡Nos encantaría mostrarlas aquí!

Descarga la guía aquí: https://bit.ly/cinemobil

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