Introducción al cine

¿Para qué sirve el cine?

El cine nos ha cautivado desde que nació hace más de 100 años. Es entretenimiento, arte y negocio a la vez. Los que lo hacemos, no podemos escapar de él y los que lo disfrutan se hipnotizan durante 90 o 120 minutos adentrándose en un mundo de ensueño. 

Pero, ¿para qué sirve el cine?

El Cine tiene una variedad de atributos y formatos que se han ido estableciendo, modificando y diversificando desde su nacimiento.

Al principio fue un invento meramente técnico en el que los hermanos Lumiere captaban escenas cotidianas de la vida y que el espectador podía revivir sin haber estado presente en el momento que ocurrían.

Desde ese momento, el cine se estableció como una forma de representar la vida, experiencias, paisajes y eventos para que otras personas pudieran disfrutarlas asincrónicamente, experimentando vivencias que no son las suyas propias, pero que a través de las imágenes en movimiento producían la sensación de haberlas vivido o por lo menos de experimentar las emociones de las personas que veían en pantalla.

El arte cinematográfico fue evolucionando de tal forma, que las técnicas narrativas y por supuesto los adelantos tecnológicos permitían un mayor realismo y conexión emocional entre las imágenes que se presentaban y el espectador que las consumía.

Esas imágenes, corriendo a 24 cuadros por segundo, producen esa sensación de estar experimentando un sueño sin estar dormido. Sobretodo en una sala de cine oscura, comercial o casera, en la cual esa sensación de ensueño se refuerza para adentrar a la audiencia de la forma más inmersiva posible a una narración que produce emociones, transmite un mensaje o presenta eventos únicos que pueden influenciar los pensamientos o incluso cambiar la percepción de algunos aspectos de la vida en una persona.

Entonces, el cine tiene una función sumamente poderosa en el cual podemos reconocernos como humanos, podemos aprender y entender a otras culturas, poner al descubierto nuestros sentimientos y emociones, haciéndonos partícipes de acciones y eventos que pueden conectarse psicológicamente con nuestras propias experiencias para crear una conexión subconsciente entre lo que vemos en pantalla y nuestra vida propia.

Por otro lado el cine, le presenta al autor o realizador cinematográfico la oportunidad de expresarse, comunicar su visión del mundo, presentar su forma de pensar o plantear un tema que le sea importante. 

Es una de las formas más íntimas y poderosas de expresión porque precisamente tiene la capacidad y el poder de conectar directamente con las emociones y el intelecto a través de la imagen y el sonido, tal como en la vida real.

El cine es entonces un espejo, un espejo de la realidad, pero también un espejo del alma humana, en todas sus facetas. Ese espejo que el realizador coloca donde le conviene para producir un reflejo que conecte su visión y emociones, con la visión y emociones del que recibe ese reflejo.

El realizador tiene entonces la capacidad y también la responsabilidad de adentrarse en lo más profundo de la psique y alma humana para influenciar las masas, con todas las consecuencias históricas, políticas y emocionales que eso conlleva.

Por otro lado, el cine es entretenimiento, tiene la función de un circo de producir diversión, tiene la función del teatro y la literatura de narrar una historia y tiene la facultad haciendo uso de la tecnología de crear espectáculos de luces y sonido como en un concierto o show pirotécnico.

Esta característica del espectáculo es lo que lo lleva a ser negocio también, por lo que el cine también sirve para impulsar economías, para crear trabajos, para hacer productos que pueden ser comercializados aportando al desarrollo industrial de un país. 

Y si juntamos todos estos elementos, nos podemos dar cuenta que el cine sirve prácticamente para todo, para educarnos, para entretenernos, para darnos de comer, para comunicarnos y para desarrollarnos como seres humanos.

Así que es tu responsabilidad como futuro realizador cinematográfico entender todas estas funciones del cine y aprender cómo crear ese espejo tan poderoso que podrá tener un efecto específico en la vida de alguien o muchas personas a la vez.

Nos vemos en la próxima y no olvides de soñar a 24 cuadros por segundo.

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